Un contraste fuerte entre el
pollo y la guarnición, esta receta es bien liviana, para comer sin culpas
mientras que se come algo contundente. Tengo que admitir que la receta de
timbal fue completamente modificada; una mezcla de varias que encontré y “tuneada”
a mi estilo. Se lo puede definir como un flan de calabaza al horno, al cual yo
le incorpore queso para hacerlo más sabroso.
El
pollo, como se pueden imaginar por los ingredientes, es para los amantes de los
gustos bien fuertes y que invaden la boca. Lo que hice diferente a la receta
que voy a compartir, es que en vez de dejar las pechugas enteras, yo
directamente las puse cortadas en cubos. Espero que lo disfruten.
